Pachfinder: Historia de ayer resaca de hoy Cap. 1 parte 1

Antes de empezar solo diré que esto no tiene que ver con la trama principal de la partida solo es un ¿que hacen el personaje de Margeryt ahora que esta viva de nuevo tras ser abandonada por su jugador ?¿y que haría la draenei Pnj Ahisa que ha salido en busca de su amor perdido en otro mundo?. Por idas de olla mía han acabado juntas y estos (si estos) van a ser los relatos de sus andanzas y de las gentes que conozcan . Lo malo que no puedo prometer una periodicidad concreta pero espero que os resulten entretenidos si queréis saber mas de ellas consultad los anexos IX y X Espero que disfrutéis (y critiquéis)

Athena Praseodimio Irondoor despertó desnuda despeinada y con un fuerte dolor de cabeza. La humana de pelo moreno cortado a media melena, ojos marrones y de aspecto atlético se levanto tambaleante y mareada aquella decisión precipitada le valió una carera a la letrina donde descargo con un fuerte estertor lo poco que quedara en su estomago. Tras buscar su ropa interior y su túnica de mago entre un montón de ropa que no reconoció y botellas vacías se dispuso hacer su cama. Cuando levanto las sabanas encontró una elfa peliroja también desnuda en una postura poco decorosa.

-¡¿Pero qué coño hice ayer?¡- comento en un susurro mientras soltaba la sabanas y se esforzaba en recordar. Tras un trotecillo tambaleante fuera de la habitación y unas patadas a unas jarras trato de mitigar su resaca con una dosis casi letal de té rojo en la cocina, donde procedió a comprobar que dicho té también se podía vomitar. Se sentó y decidió que la silla y mesa de la cocina era un buen sitio para echar una cabezada mientras murmuraba algo sobre no volver a beber y porque no había hechizos para la resaca.

Margeryt Moonbrigth también despertó cuando abrió los ojos comprobó que aquella no era su casa. Tras buscar su ropa y su nueva armadura por el suelo encontró en la cocina a la maga roncado con fuerza sobre la mesa.

-¿Me comí un coño ayer?- dijo extrañada – No lo recuerdo, no es propio de mi – murmuraba mientras trataba de colocarse la ropa interior. Tras un par de intentos resacosos comprobó tras conseguirlo que no era la suya. Con el infame dolor de cabeza aun presente procedió sin delicadeza a levantar la túnica de la roncarte maga donde localizo puestas del revés sus bragas.

Con un suspiro la elfa agarro de las laxas manos de la maga la taza que sujetaba, la olisqueo y con una mueca de desaprobación se trago el contenido -¡Buagh! ¡Té!, esta gente no sabe que lo mejor para la resaca es el guiso goblin de tripas de vaca con garbanzos- Arrastro una tosca silla junto a la mesa y procedió a intentar despertar a la maga con delicadeza. Según su experiencia los magos tienen muy mal despertar y no quería acabar convertida en trucha, boquerón, platija o cualquier elenco de criaturas escamosas imaginables.

-¡eh!…Tu como te llames¡- meneillo a la maga- Si tu, maga colega de Ahisa – Otro meneo – ah si…¡Athena oxtias!

Athena abrió los ojos bizqueo y con voz quejumbrosa añadió un gemido moribundo parecido a –Me han echado hongos en la cerveza… y el ron…y en el licor de hierbas…cinco minutos más, no, mejor deja que me muera aquí.-

Viendo lo infructuoso de su cometido Margeryt recogió el resto de sus cosas cogió uno de los pergaminos de la maga y con un carboncillo escribió “Voy a ver Ahisa luego hablamos. No sé que hicimos anoche pero seguro que estuvo bien” tacho la última frase añadió ”luego paso a por mis bragas. Fdo. Margeryt P.D. las llevas al revés” lo doblo y se lo puso en la mano a Athena tras eso partió rumbo al templo donde trabajaba Ahisa para tratar de averiguar que paso a noche.

La joven draenei Ahisa estaba hoy en la puerta del templo indicando a los necesitados y feligreses a dónde dirigirse, de vez en cuando usaba sus poderes para curar heridas y dolencias si no eran demasiado graves. Cuando se dio la vuelta encontró a Margeryt contado una bolsa de dinero con una sonrisa.

-¿Qué? ¿Trabajando? Espero que no sea de ningún feligrés – dijo Ahisa con un fuerte acento mientras cruzaba los brazos.

-¿Esto? no… no creo. Sabes que no ejercito mi arte con los pobres. Era un tipo que no dejaba de bailar en la plaza en calzoncillos y he aprovechado para mirar en su mochila- Añadió mientas vertía el contenido de la bolsa en diferentes bolsillos –Por cierto ¿Tu sabes que hicimos anoche?-

– ¿Qué parte de la noche?-Ahisa sonreía

Margeryt con su mejor rictus de indiferencia insinuó -Pues ¿me podías hacer un resumen?-

La draenei puso cara de pensar y comenzó hablar mientras se acariciaba los pequeños tentáculos de su cabeza –Ayer tras una serie de largas e infructuosas indagaciones conseguimos reunirnos con la señorita Athena Praseodimio Irondoor –

-¿Se llama Praseodimio de segundo nombre?! Jaaaaa….¡- interrumpió la elfa agarrándose el pecho

-¡Por la luz! Margeryt otra vez no. Ya te dije que su padrino era goblin- dijo Ahisa regañado a la picara

-Perdón, tengo un poco turbia la noche. Quizás demasiado- ruborizada Margeryt siguió escuchando

-Como iba diciendo –continuo la sacerdotisa- la susodicha maga es una experta en portales y planos y durante la batalla de Ventormenta ayudo a tus amigos y a Judas a vencer al wyvern y a cruzar el portal después. Así que después de preguntar por todo Dalaran tuvimos que volver aquí a Ventormenta que es donde trabajaba- suspiro mientras miraba al cielo

-Ya ves las putas vueltas que hemos dado por Rasganorte para que la muchacha viva aquí al lado. Seamos positivas a mi me ha valido para cambiar todo mi equipo. Has visto que armadura, nunca había visto una armadura con escote pero me viene muy bien para distraer “clientes potenciales”- Margeryt se puso hacer poses sexys y poner morritos ante la mirada de Ahisa.

La draenei carraspeo y la elfa puso cara de seria, ambas rieron. Habían hecho buenas migas desde que se encontraron en Dalaran y recorrer todo un continente ayudo a reforzar sus lazos. Tras atender a un feligrés Ahisa continuo -¿Qué te parece si vamos a comer y te cuento cómodamente la noche, que además te hará falta que atufas a alcoholazo?

– Comer me vendrá de perlas solo llevo un te en el cuerpo.- Margeryt se apoyo en el hombro de Ahisa – ¡Te! ¿Lo puedes creer? ¡Pero si son hierbas remojadas ¡-

Ahisa le dio unas pamaditas en la espada mientras volvía a mirar al cielo con una media sonrisa – Ayer desde luego no le hiciste ascos a otras hierbas. Venga vamos a decirle al sacerdote de guardia que nos vamos a comer al Tonel Dorado. Con suerte le pillaremos leyendo alguna novela de amor y veremos un enano ruborizado.-

Athena despertó con la cabeza apoyada en la mesa en un charco de su propia baba. Por suerte la resaca había remitido lo suficiente para no querer ser devorada por un dragón, ahora solo quería arrancase los ojos. Cuando despego la cara de la madera encontró un pergamino doblado en su mano por un lado había escrito un hechizo de teletransporte y en el otro una nota en una bonita caligrafía. “Voy a ver Ahisa luego hablamos. No sé que hicimos anoche pero seguro que estuvo bien. Luego paso a por mis bragas. Fdo. Margeryt P.D. las llevas al revés”

-¿Bragas?-Pensó, mientras procedía a levantarse la túnica -¿Cómo me he puesto esto? ¡Si casi no me entran!- viendo su lamentable estado tiro a lavar la túnica, se lavo con fruición y cambio de ropa, que básicamente era otra túnica similar del colegio de magos de Dalaran, un cinturón grueso de color blaco y unas finas zapatillas de cuero y tela negras. Tras conseguir que una taza de té se quedara en su estomago sin montar un campo de batalla y meterse las bragas ajenas en un bolsillo, abrió un portal al templo. Nada mas atravesarlo metió un pie en un cubo.

-Mierda- Blasfemo mientras sacaba el pie chorreante del cubo. A su espada empezó a oír palabrotas en enano dirigidas por un sacerdote armado con un mocho

-¡¡Krara aunko zake rakkha!! ¡Señorita, que me pisa lo fregado! –

-Perdón, perdón. He calculado mal – dijo mientras se retiraba de la zona chapoteando a cada paso -Disculpe señor enano – añadió – ¿no ha visto a la sacerdotisa Aisha? Es una draenei morena con…

-¡Se quien es señorita! Ha dicho que iría a comer a la taberna del Tonel dorado por si la buscaban- espeto el enano repasando el destrozo con la fregona-

Lo más dignamente que pudo la muchacha humana se sentó en un banco de piedra, se quito la zapatilla y la escurrió con fuerza provocando un pequeño charquito. Saco un trapo de su bolsillo y se seco el pie, cuando acabo se dio cuenta que eran las bragas de la elfa margeryt. Las cuales fueron arrojadas bajo un seto con disimulo, estas espantaron a un gato, que salió disparados con ellas enredadas en la cabeza, asusto a un tendero, que cayó sobre su puesto llenado la placita del frente del templo de frutas y verduras. Las cuales fueron devueltas y saqueadas a partes iguales Excepto una que hizo tropezar a un druida elfo nocturno que termino dentro de la fuente. Athena ante aquel elenco hilarante de sucesos se puso la zapatilla húmeda y partió disimuladamente hacia la taberna –Que día- murmuro.

Acerca de GarRafa

Me dedico a contar mi vida lo que veo lo que me cabrea y ahora me ha dado por escribir historietas de fantasía y ciencia ficción. ¿Cordura? ¿Eso que es?
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