Mylev: D&D anexo II

Mylev bebía en la taberna del Cruce. Mientras pasaban las horas miraba el fuego del hogar. Perdida en su memoria recordaba aquellos tiempos cuando trabajaba en la taberna con su madre, hasta el día que se hundió el edificio destruyendo su forma de ganarse la vida y todo lo que conocía. Tuvo  suerte de salir de los túneles que recorrían el subsuelo. A fuego y hierro se abrieron paso por los tmismos plagados de criaturas. Quién iba a decir que acabaría como espía en las tierras Orcas debido su exótica tez verde.

Y ahí estaba ella, aburrida, esperando a grupo de compañeros que habían enviado para ayudarla. Pero… ya llevaban retraso. ¿Cuánto se tarda de La Muela hasta aquí? No más de medio día. Un largo trago a la cerveza y mientras las últimas gotas caían por su garganta se hizo la luz.  ¡Demonios!  deben haber sido capturados. Por suerte, había una choza franca aquí con múltiples uniformes gracias a los cuales se movería rápida y discreta. De todos modos no podía dejar nada al azar pues hay demasiadas cosas en juego.

Caía la tarde cuando llegó a la Muela y el jabalí de monta gruñía cansado en ese mismo momento. Pese su aspecto (el traje de mensajero y una librea de Puño de Hierro que cubría la armadura de cuero tachonado estaba llena de polvo) cuando las milicias de la puerta la vieron llegar no se amilanaron

-¿Qué haces aquí mensajero?. ¡La calaña de tu estirpe no es bien recibida ya aquí!- le espetó el guardián de la puerta.

-Calma compadre, solo quiero información. – el vuelo de un pequeño saco de oro golpeó el suelo esparramando unas monedas frente a ellos – Busco a un extraño grupo.

-Aquí todos somos extraños en esta tierra-  añadió el guardia- pero pregunta, tengo buena memoria.

-Son fáciles de reconocer. Son un elfo en una armadura enorme, una humana poco vestida de pelo blanco en un lagarto de dos patas, un clérigo, una elfa con un caballo que porta atado un palo en la cabeza y un goblin escandaloso.

-¡Pues si que es un grupo raro! y de hecho me podían sonar. Peeero…- un segundo saco cayó junto al primero- Ahora que lo mencionas, lo recuerdo perfectamente, se fueron hacia el este

-¿Estás seguro? Dijo Mylev disimulando su sorpresa.

-Sí, por supuesto. ¿Acaso dudas de mi honradez bella dama?- dijo mientras imitaba una reverencia

-En fin- suspiró mientras ágilmente subía a su montura y partía. No quería quedarse allí para cuando se dieran cuenta de que eran falsas la mayoría de las piezas de la bolsa.  Su mente bullía de pensamientos ¿Por qué al este? ¿que hay allí? Solo puebluchos y Puerto Mandíbula. Ni siquiera es el camino más directo. ¿Irán a por un barco? Es un pozo de piratería y corrupción así que si siguen allí es porque Puño de Hierro saca beneficio. No lo sé, en cualquier caso debo darme prisa.

El sol se estaba poniendo y por delante aún le esperaba un largo camino.

Acerca de GarRafa

Me dedico a contar mi vida lo que veo lo que me cabrea y ahora me ha dado por escribir historietas de fantasía y ciencia ficción. ¿Cordura? ¿Eso que es?
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Una respuesta a Mylev: D&D anexo II

  1. carasce dijo:

    Pues cuando llegue se va a encontrar un zipizape fino…

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