Realidad 301: In a world with the darkest powers.

En el bosque de pinos comienza a nevar, pues el invierno cierra sus garras entorno al mundo. En medio de su espesura una esfera perfecta guarda un poder destructivo contenido en ella. Los copos caen y se posan en su superficie para desaparecer con un siseo. Las casas de madera humean todavía tras la explosiones, el ocaso llega al día y un figura vaga tambaleante entre los restos arrastrando un laúd.
Un trueno. Una luz azul raja la realidad y en la cual emerge una figura femenina, porta una lanza negra con una puna siniestra donde se dejan entrever reflejos verdes en su superficie plutónica. Viste una armadura perfectamente ajustada a su figura, las placas blancas dejan ver unas uniones rojas. Lleva su cabeza cubierta por un arcaico yelmo; bajo él, una espesa melena rizada cae sobre sus hombros que tapan cualquier distintivo que hubiera en sus hombreras negras, las cuales no parecen ajustar con el resto del atuendo y parecen conectarse a una semiesfera azulada que brilla entre sus omóplatos.
La figura tambaleante la mira, entrecierra los ojos y enarbola su laúd y carga contra ella. Con un movimiento fluido de años de práctica golpea dos veces con su lanza con la parte roma. “¡¡PUN!!” Al estómago. Se dobla. “¡¡PUN!!” En la cabeza, y cae al suelo. Ella planta al bota firmemente sobre la espalda del desdichado mientras pronuncia:
– Malo. Hombre malo. Eso no se hace. Te debería encerrar en el corral sólo para que pensases lo que has hecho.
– ¡¡Ay!! ¡Duele!- dice la figura en el suelo-. ¡No me mates, yo no quería venir, me trajeron esos norteños!
– ¡Qué gracioso! Otro hombre que habla- clava la lanza en el suelo y se quita el yelmo-. Me llamo Ro, y te voy a poner “Curiosito”.
– ¡¿Qué Dices?! Me llamo Carlos, no Curiosito ni leches…
– Bueno, vale, ¿me puedes ayudar? Estoy buscando una (como ha dicho que se llamaba) una esfera cuántica de tiempo comprimido.
– ¡¿QUÉ?! ¿Qué es eso?- dice Carlos mientras trata de levantar la cabeza.
– Vale, es como una vejiga hinchada de oveja de color rosado que flota en el aire según la (¿imagen dijo?) el dibujo- gesticula Ro con su mano libre.
– ¡NO! ¡Tú también vas con esos locos! ¡Por dios, mátame y déjame en paz!
– Pero no quiero matarte, eres muy gracioso todo despanzurrado por el suelo. ¿Sabes dónde está lo que te digo?
– Sí, pero, ¿prometes dejarme en paz una vez te lo diga?
– Pero tienes que llevarme allí- retira su pie y le ayuda a levantarse- Entonces, ¿vamos?

 

Las alarmas suenan y tiñen de rojo los blancos pasillos del lugar. Nata, Trippy y Javi se pegan al campo de fuerza tratando de avistar cualquier cosa. En el pasillo se oye una detonación y un flash azul se mezcla con las luces rojas dejando el pasillo violeta. Un fuerte olor a hierro calentado inunda el pasillo. Frente a ellos, una figura femenina renqueante cubierta de metal humeante arrastra lo que parecen un torso humano por el suelo. Sus piernas son dos muñones. Le falta un brazo y su cara irreconocible hace estremecerse los estómagos. Ella grita a pleno pulmón por el pasillo:
– ¡¡¡Médico, en la cubierta de entrada ya!!! ¡¿Dónde coño está Dani?! ¡Que el carapene éste se nos queda frito!- mientras pasa de largo con el torso.

 

Vixi, con su armadura, se sienta y enciende lo que parece un posavasos. Una pantalla plana de luz emerge. La imagen pixelada deja entrever ropajes negros y una mano mecánica, pero el rostro y el resto no se aprecian. Del vacío sale una voz.
– ¿Cómo va la cosa por allí? ¿Todo tranquilo? ¡Joder, no se ve una mierda, ¿no habéis instalado las putas comunicaciones?!- espeta la imagen.
Vixi toma aire.
– Sí, pero hay algo en este sitio que parece enturbiar nuestra tecnología.
– Joder, joder… Vale, entonces ya sé que pasa. Aumenta la vigilancia y construye la puta planta de los cojones sino no hacemos nada aquí. Por cierto, ¿llegó Fanny?
– Sí, señor. Mi esposa llegó ya de la 205 y acabó de raíz con el problema, eso sí, no encontramos el  “Voittamaton”.
– Mierda, lo de las comunicaciones me preocupa. Lo que menos necesito es otro revés. Entre esto y lo de la 299, ¿te puedes creer que la caja negra dice que he sido yo?
– Pero señor puede que…
– Nada, nada, tú acaba la planta y el anillo y te envió el Ikktousen y el Ragnarok.
– ¿Eso no es un poco excesivo, Señor?
Joder, con llamarme señor, NO, oxtia, si estoy en lo cierto mejor que sobre que falte como dice el cerebro de mi madre. ¡¡¡Muahahahahaha!!!, por cierto mira lo que instaladado – pulsa un botón y suena un trueno. Vixi suspira y se hecha la palma a la cara
– Señor… por que no le mate

Acerca de GarRafa

Me dedico a contar mi vida lo que veo lo que me cabrea y ahora me ha dado por escribir historietas de fantasía y ciencia ficción. ¿Cordura? ¿Eso que es?
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3 respuestas a Realidad 301: In a world with the darkest powers.

  1. Lobeznillo dijo:

    Aunque Ro no tenga la culpa, pienso tirarla al suelo y poner mi bota sobre su cara y restregarla mientras grito “VEJIGA QUE VUELA ¿EH? VEJIGA QUE VUELA??????TOMAAAA” ¬¬

    Jajajaja. Me encanta el empiece de la segunda. Mola mucho.

  2. carasce dijo:

    Juaasjuasjuasjuas, qué grande es este capítulo, se me ha hecho muy corto… me encanta el final. ¿el ikkitousen y el ragnarok son naves de batalla o algo así?

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